En el Centro Mariápolis de Alta Gracia se realizó un encuentro de los integrantes de la Comisión Directiva del Movimiento Políticos por la Unidad en Argentina. El objetivo principal fue el “encuentro” generado desde la fraternidad y la sororidad como categorías vivenciales y políticas. Implicó poner en juego la presencia, los sentimientos, la historia personal e institucional y el compromiso con la construcción de un proyecto colectivo innovador.

Como fuente primaria de inspiración reflexionamos en torno a las palabras de Chiara, quien sostuvo en una oportunidad que para darle al mundo la fraternidad que genera una unidad espiritual, garantía de la unidad política, económica, etc., no faltan los instrumentos. Basta saber reconocerlos. Uno, cuya eficacia todavía no ha sido descubierta, es la aparición en el mundo cristiano, después de las primeras décadas del ‘900, de decenas y decenas de Movimientos, que como una especie de red unen a los pueblos, a las culturas y a las diversidades: son casi un signo de que el mundo podría convertirse en una casa de las naciones, porque ya lo es a través de estas realidades, si bien todavía a nivel de laboratorio (Chiara Lubich 4 / 09 / 2004).

Desde el “Método CHE”, nos ayudaron a pensar y forjar objetivos y actividades concretas. La sigla CHE significa “comunidades hilando estrategias”, y se asume como palabra proveniente del Mapuche: “Ce” (persona y comunidad).

A través de esta metodología de laboratorio participativo focalizamos la atención en tres grandes ejes de trabajo e intervención, propios de nuestro quehacer como Movimiento que marcan una hoja de ruta:

  • El diálogo político
  • Las escuelas y los espacios de formación en gestión públicas y social
  • Los espacios de investigación y análisis político

De lo trabajado surgieron dos grandes líneas de acción: 1) la necesidad de investigar, configurar y proponer un método de diálogo político para ser aplicado en distintos espacios de incidencia pública favoreciendo la “cogobernanza”[1] (un tema al cual el MPPU a nivel internacional está apoyando con fuerza) y 2) la necesidad de repensar y construir una nueva propuesta de formación social y política desde la fraternidad y la sororidad.

Estas líneas y la hoja de ruta que se logró armar serán puestas a disposición de todos los y las integrantes del Movimiento para que se enriquezcan y se concreten en los territorios, en cada provincia de nuestra Argentina.

¡Queremos que esta hoja de ruta sea una apertura a la “inundación” de una política que transite el desafío de la sorfraternidad y que tenga como meta el bien común de todos y todas reconociendo y valorando el legado del camino recorrido en estos 20 años!

[1] Ver: https://es.co-governance.org/